Cuando te plantean la posibilidad de ser casa de acogida, son varias razones las que te impiden encomendarte a esta buena labor: “ yo no soy capaz de tener a un animal temporalmente, porque luego me encariño con él, y cuando se vaya qué”, “en mi casa no tengo sitio”, “ yo no tengo tiempo de atender a otro perro”, “es que el perro pasaría mucho tiempo solo, porque yo no tengo tiempo”, “yo tengo